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Vino y cambio climático
26 agosto, 2021

¿Qué dicen las lágrimas del vino?

Los amantes del vino prestamos (o deberíamos prestar) mucha atención a las lágrimas del vino. Más allá de ser unos bonitos «chorretes», estas preciosas gotas que se deslizan por la copa después de agitarla, nos dan mucha información sobre las características del vino antes de probarlo.

¿Qué son las lágrimas del vino?

Las lágrimas del vino son los recorridos que deja el vino en el interior de la copa cuando esta se mueve circularmente. La diferencia de tensión superficial y la densidad entre el alcohol y el agua es lo que origina las lágrimas.

El vino forma «surcos» en el cristal que se asemejan a una lágrima cuando se derrama por la mejilla. Por eso, lo catadores expertos agitan la copa antes de degustar el vino. En la llamada «cata visual» se puede obtener información relevante sobre las características del vino antes de probarlo.

¿Qué información sobre el vino dan las lágrimas?

La presencia de lágrimas de vino en la copa se relaciona con la fluidez y el grado de alcohol que contiene el vino. Cuanto mayor sea la presencia de lágrimas, más untuoso será el vino, más cuerpo tendrá y más sedosa será su textura en el paladar. La misma información proporcionan lágrimas densas, que se deslizan lentamente por la copa: corresponden a vinos con cuerpo.

Por el contrario, una lágrima ligera que cae de forma rápida, nos habla de un vino con poco cuerpo y bajo contenido alcohólico.

¿Por qué unos vinos tienen más lágrima que otros?

Depende, ni más ni menos, que de la cantidad de alcohol que contenga el vino. Una lágrima persistente indica una mayor graduación alcohólica. La graduación se compone de dos tipos de alcoholes:

  • Etanol: es el alcohol etílico y tiene que ver con que la lágrima sea más o menos intensa y persistente.
  • Glicerol: líquido denso con sabor dulce que proporciona cuerpo, consistencia y suavidad al vino.

Ten en cuenta que hay factores externos que también pueden influir en la cantidad de lágrimas: la diferencia de temperatura entre la copa y el vino, la calidad del cristal/vidrio, posibles restos de detergente o suciedad en la copa, etc.

Mitos sobre la lágrima del vino

Algunos de los mitos sobre la lágrima del vino que, quizás hayas escuchado son:

  • Cuántas más lágrimas tenga un vino, mayor es su calidad.
  • Para degustar un vino, hay que analizar el espesor de la lágrima, su longitud, su velocidad de caída o la distancia entre ellas.
  • Cuanto más densa es la lágrima, mejor es el vino.
  • Los vinos jóvenes o los crianza tienen menos lágrima.

La lágrima, lo que indica es, nada más,  la cantidad de alcohol que contiene el vino.

Además de observar la lámina, en la fase visual de las catas, debes fijarte en que los vinos tengan un aspecto limpio y brillante. Si el vino se muestra turbio, velado o de color mate, es posible que el vino tenga algún tipo de defecto.

Ahora ya puedes sorprender a tus acompañantes cogiendo una copa de vino, agitándola y analizando la lágrima que deja. 😉