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Vino y literatura: fuente de inspiración
25 abril, 2021

Taninos del vino. 7 cuestiones que quizás desconoces

Los taninos del vino proceden de las partes más sólidas de los racimos: piel, pepitas, hollejos y raspones. Son sustancias químicas que otorgan estructura y color al vino. Además contienen propiedades antiinflamatorias, astringentes, antioxidantes y antisépticas.

¿Qué son los taninos del vino y para qué sirven?

Si oyes «taninos del vino» y te parece que estás oyendo hablar en un idioma desconocido, sigue leyendo este post y sabrás qué aportan al vino.
Los taninos del vino son un tipo de polifenoles. Puedes encontrar este compuesto vegetal en aquéllos alimentos que, cuando los comes, te producen sensación de sequedad y amargor, por ejemplo, la fruta cuando no está madura, el té negro, el chocolate o el café.
Los taninos aportan sequedad , aspereza y amargor a los vinos y es uno de los aspectos más importantes a valorar en una cata,

Tipos de taninos

Hay diferentes tipos de taninos en función de la mayor o menor sensación de amargor o sequedad que produzcan. Toma un poco de vino y mantenlo en la boca durante unos 15 segundos. Fíjate en las sensaciones que percibes y sabrás las posibilidades de evolución del caldo.
-Taninos dulces: dejan una leve sensación de sequedad en la boca e indican el momento idóneo para el consumo del vino.
-Taninos duros: a diferencias de los dulces, nos dejan una sensación mucho más seca en la boca; puede, incluso, recuperar la salivación después de catarlo.
-Taninos sedosos: dejan una sensación de paladar jugoso, lo que indica que el vino aún no ha alcanzado su madurez, por lo que puede guardarse sin problema.

Otra clasificación hace referencia a la presencia de taninos en el vino. Se dice que son «robustos», «sólidos» o «bien construidos» cuando en el vino hay una presencia abundante de taninos. Por el contrario, cuando no son tan perceptibles, hablamos de taninos «menores» o «sin definición».

Los taninos son un compuesto muy valorado en estilos de vida saludables

Entre sus propiedades, una de las más destacadas es que son un potente antioxidante. Protegen a las células de los radicales libres, responsables del envejecimiento, ayudando, por tanto, a prevenir enfermedades degenerativas.
Además, los compuestos fenólicos tienen otras propiedades beneficiosas para el organismo, pudiendo reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Los taninos y el vino tinto

Los vinos tintos contienen una gran cantidad de taninos. Lo notamos en su color y en su estructura. No ocurre lo mismo con los vinos blancos. Como hemos avanzado, los taninos se encuentran en las partes sólidas del racimo, por lo que si un vino es blanco y además no pasa por madera, no tendrá taninos detectables. Esto es debido a que en la vinificación del vino blanco, el caldo no convive con el hollejo.

Sin embargo, siempre vamos a encontrar taninos en los vinos tintos, independientemente de su crianza, ya que se vinifican con las pieles de las uvas.

Los taninos y el frío

Aunque es un detalle del que no se habla a menudo, el frío intensifica la presencia de los taninos en boca. Es por este motivo por el que no es aconsejable beber los vinos tintos fríos. Es adecuado mantenerlos por encima de los 13º, temperatura que potencia la expresión alcohólica, pero no activa los taninos.

Reconociendo los taninos

Para analizar y reconoce el tipo de tanino en un vino, esto es lo que debes hacer:
Retén un pequeño sorbo de vino (unos 10 ml) en la boca durante unos 15 segundos
Enjuágate suavemente la boca con el vino, o deja que entre un poco de aire
Traga el vino y fíjate la sensación que deja en tu lengua, paladar y encías.
Si la sensación es de una leve sequedad en las encías y te resulta dulce y aterciopelado, eso indica que el vino ya no va a evolucionar mucho más y está en su punto óptimo.
Puede que, por el contrario, la sensación sea de una intensa sequedad, y te cuesta recuperar la salivación, puede ser, o bien que se han utilizado barricas muy antiguas para su fermentación (notarás un aroma a madera vieja), o bien que haya sufrido un exceso de maceración.
Cuando el vino al tragarlo te deja un paladar jugoso, lo que indica es que estás ante un vino con buena capacidad de guarda y taninos bien formados.

Cómo maridar los taninos

Si has llegado hasta aquí, ya sabes que un buen porcentaje de taninos es necesario en todo vino que se precie. Lo que es importante a la hora de pensar en maridajes es evitar desequilibrios. ¿Con que acompañarías un vino carnoso, con taninos firmes? Efectivamente!, con platos que lo contrarresten, es decir, platos grasos. Por el contrario, los vinos más delicados y ligeros, maridan mejor con platos no tan intensos.

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